Aplicaciones de gestión
El sistema interno que tu operación necesita: reservas, inventario, producción, seguimiento de casos. Modelado sobre cómo trabajás, no al revés.
Diseñamos y construimos la aplicación que tu negocio necesita, y después nos hacemos cargo de toda la parte técnica: infraestructura, actualizaciones, seguridad y soporte, en una suscripción mensual. Vos usás el sistema; de mantenerlo andando nos ocupamos nosotros.
Si te reconocés en dos o más de estas situaciones, esto es justo lo que podemos resolver con vos.
Una herramienta genérica resuelve a medias: cubre buena parte de lo que necesitás y te obliga a inventar rodeos para el resto. Con el tiempo esos rodeos se vuelven la forma de trabajar, y terminás adaptándote al software en lugar de al revés. Un sistema hecho a tu medida hace lo contrario: modela cómo trabajás realmente y elimina los pasos que sobran.
Lo que suele frenar el paso no es el sistema en sí, sino todo lo que viene después: dónde se aloja, quién lo actualiza, quién se ocupa de la seguridad y de las fallas. Esa parte la resolvemos nosotros. Virya entrega el software como servicio: una suscripción mensual que incluye la infraestructura, el mantenimiento, las actualizaciones y el soporte. Sin servidores que administrar y sin facturas de hosting por separado.
No hace falta que tengas perfil técnico ni gente dedicada a esto: lo configuramos, lo ponemos en marcha y te acompañamos en el arranque. Y cuando el negocio cambia, el sistema cambia con él —pedís el ajuste y lo hacemos— en vez de quedar congelado el día que arrancó.
Trabajamos por incrementos. Preferimos poner algo real en tus manos temprano —aunque cubra solo una parte— y ajustar sobre uso concreto, antes que desaparecer meses y volver con una entrega única que nadie validó. Vas a ver el sistema funcionando mucho antes de que esté completo, cuando corregir el rumbo todavía es barato.
La suscripción cubre el software y su mantenimiento técnico, no tu información. Los datos que cargás son de tu negocio y podés exportarlos cuando quieras. Preferimos que sigas con Virya porque el servicio te sirve, no porque tu información quedó cautiva.
El sistema interno que tu operación necesita: reservas, inventario, producción, seguimiento de casos. Modelado sobre cómo trabajás, no al revés.
Portales de autogestión, turnos, catálogos y áreas privadas donde tus clientes resuelven solos lo que hoy pasa por vos.
Apps para iOS y Android cuando el trabajo pasa fuera del escritorio: campo, logística, relevamientos, atención en el punto de venta.
Alojamiento, copias de seguridad, certificados y monitoreo corren por nuestra cuenta. Sin servidores que administrar ni facturas aparte.
Cuando el negocio cambia, el sistema lo acompaña. Los ajustes y las mejoras son parte del servicio, no un presupuesto nuevo cada vez.
Lo configuramos, lo dejamos andando y te acompañamos en el arranque. No entregamos un sistema vacío con un manual.
La transición tecnológica no tiene por qué ser caótica.
Una primera sesión de 30 minutos, sin compromiso. Entendemos el contexto, el equipo y la urgencia real.
Proponemos un plan de trabajo y definimos juntos el alcance, los requerimientos y cómo se mide el éxito.
Implementamos por incrementos, con comunicación fluida y entregas que podés ver funcionando.
Después del lanzamiento seguimos cerca. Soporte continuo incluido y ajustes sobre uso real.
Virya entrega el software a medida como servicio: lo construimos y después nos ocupamos de toda la parte técnica para mantenerlo andando. La suscripción mensual cubre el uso del sistema, la infraestructura donde corre, el mantenimiento, las actualizaciones de seguridad y el soporte. No hay servidores que administrar de tu lado ni costos de hosting por separado.
Porque una herramienta genérica te resuelve a medias: cubre buena parte de lo que necesitás y te obliga a inventar rodeos para el resto, hasta que esos rodeos se vuelven tu forma de trabajar. Un sistema hecho para tu operación modela cómo trabajás realmente, elimina los pasos que sobran y no te cobra por módulos que nunca vas a abrir.
No, y ese es justamente el punto. Lo configuramos, lo dejamos funcionando y te acompañamos en el arranque. La infraestructura, las actualizaciones y el monitoreo son responsabilidad nuestra; vos usás el sistema sin ocuparte de nada de eso.
Una primera versión funcional y en uso real de una herramienta acotada toma entre 6 y 12 semanas. Los sistemas más amplios se ponen en marcha por incrementos, para que estés usando algo concreto temprano y podamos ajustar sobre uso real. En la primera sesión de 30 minutos ya podemos darte un rango realista.
Son tuyos. La suscripción cubre el software y su mantenimiento técnico, no tu información: podés exportar tus datos en un formato usable cuando quieras. Preferimos que sigas con Virya porque el servicio te sirve, no porque tu información quedó cautiva.
Sí, es parte de cómo está pensado el servicio. Cuando el negocio cambia —un proceso nuevo, un ajuste que en el papel se veía distinto— pedís el cambio y lo hacemos. El sistema evoluciona con vos en lugar de quedar congelado el día que arrancó.
Sí, para iOS y Android, con el mismo modelo: nos encargamos de las publicaciones en las tiendas, las actualizaciones y el mantenimiento. Es especialmente útil cuando el trabajo pasa fuera del escritorio: campo, logística, relevamientos o atención en el punto de venta.
Sí. Virya trabaja de forma remota con empresas y profesionales de toda Argentina: las sesiones son por videollamada y el seguimiento es continuo por los canales que ya usás. Atendemos en español e inglés.
La mayoría de los proyectos combina dos o tres de estos frentes. Si no sabés por cuál empezar, el diagnóstico te da una primera lectura.
Te responde un humano del equipo en menos de 24 horas.