03 · Integración

Integración de sistemas empresariales

Conectamos las herramientas que ya usás —CRM, ERP, e-commerce, facturación, planillas— para que dejen de vivir en islas y compartan la misma información. Sin migraciones traumáticas y sin reemplazar lo que funciona.

¿Esto es para vos?

Señales de que es lo que necesitás.

Si te reconocés en dos o más de estas situaciones, esto es justo lo que podemos resolver con vos.

  • Tenés cuatro herramientas y ninguna se habla con las otras.
  • El mismo dato se carga a mano en dos o tres sistemas distintos.
  • Nadie sabe cuál de las planillas tiene la versión correcta.
  • Tus ventas online no impactan solas en el stock ni en la facturación.
  • Cada reporte gerencial exige juntar datos de varios lados antes de poder mirarlo.
Qué hacemos

Casi nunca hace falta cambiar de herramienta.

Cuando sentís que tus sistemas no te sirven, lo más común no es que el CRM sea malo o que el ERP esté viejo. Es que no se hablan entre sí, y sincronizarlos lo está haciendo alguien a mano, todos los días, sin que nadie lo haya decidido. Eso tiene tres costos que suelen medirse mal: las horas que consume, los errores de carga y —el más caro— la desconfianza en los números. Cuando cada sistema dice algo distinto, se decide por intuición aunque haya datos.

Integrar antes que reemplazar

Nuestro enfoque por defecto es integrar. Una migración es cara, larga y arriesgada; una integración bien hecha resuelve el mismo dolor en una fracción del tiempo y sin frenar tu actividad. Solo proponemos reemplazar una pieza cuando sostenerla cuesta más que cambiarla —porque no tiene API, porque el proveedor la discontinuó o porque su licencia crece más rápido que el valor que aporta— y siempre como una decisión aparte.

Cómo definimos la fuente de verdad

Antes de escribir una línea de integración hay una decisión que define todo el proyecto: para cada dato compartido, cuál sistema manda. Si el precio vive en el ERP y en el e-commerce a la vez, uno tiene que ser el original y el otro un reflejo; sin esa definición, toda sincronización genera conflictos que alguien resuelve a mano —justo el problema que veníamos a eliminar—. Esa conversación la tenemos al principio y suele ser la parte más valiosa, incluso antes de que exista código.

Integraciones que no se rompen en silencio

Una integración que falla sin avisar es peor que no tenerla: durante días se sigue confiando en datos que ya no se sincronizan. Todo lo que entregamos registra qué sincronizó, avisa cuando algo falla, sabe reintentar y maneja el caso de que un sistema esté caído sin perder información en el camino.

CRM ↔ ERP

Que un cliente cargado en el comercial exista en administración con los mismos datos, y que una venta cerrada impacte donde tiene que impactar.

E-commerce ↔ stock y facturación

Las ventas online descuentan inventario y generan el comprobante sin que nadie replique la operación a mano.

Integración con APIs de terceros

Pasarelas de pago, servicios de envío, facturación electrónica, mensajería. Conectamos lo que necesites, con manejo de errores y reintentos.

Migración de planillas a sistemas

Esa planilla crítica que solo una persona entiende, convertida en un proceso con validación, historial y permisos.

Sincronización de datos y catálogos

Productos, precios y clientes consistentes entre todas las plataformas, con una fuente de verdad definida para cada dato.

Capa de datos para reportes

Un lugar donde los datos de todos tus sistemas conviven listos para consultar, para que los reportes dejen de armarse a mano.

Cómo trabajamos

Un proceso corto. Cuatro pasos.
Ningún misterio.

La transición tecnológica no tiene por qué ser caótica.

01

Escuchar

Una primera sesión de 30 minutos, sin compromiso. Entendemos el contexto, el equipo y la urgencia real.

02

Acotar

Proponemos un plan de trabajo y definimos juntos el alcance, los requerimientos y cómo se mide el éxito.

03

Construir

Implementamos por incrementos, con comunicación fluida y entregas que podés ver funcionando.

04

Acompañar

Después del lanzamiento seguimos cerca. Soporte continuo incluido y ajustes sobre uso real.

Preguntas frecuentes

Preguntas sobre integración de sistemas empresariales.

¿Tengo que cambiar los sistemas que ya uso?

Casi nunca. Nuestro enfoque por defecto es integrar antes que reemplazar: si tu CRM, tu ERP o tu e-commerce funcionan, el problema no suele ser la herramienta sino que no se hablan entre sí. Solo proponemos reemplazar una pieza cuando sostenerla cuesta más que cambiarla, y siempre como una decisión aparte.

¿Qué pasa si una de mis herramientas no tiene API?

Es una situación frecuente y tiene salida. Según el caso trabajamos con exportaciones automatizadas, con la base de datos directamente cuando el acceso es posible, o con integraciones sobre la interfaz. Si ninguna alternativa es sostenible, te lo decimos claro: ahí sí la conversación pasa a ser si conviene reemplazar esa herramienta.

¿Cuánto tarda integrar dos sistemas?

Una integración entre dos plataformas con APIs modernas suele estar funcionando en 2 a 4 semanas, incluyendo el relevamiento, la definición de qué dato manda y las pruebas con datos reales. Los proyectos que involucran varios sistemas se entregan por partes, poniendo la conexión más dolorosa a funcionar primero.

¿Se pueden perder datos durante la integración?

El proceso está diseñado para que no. Trabajamos primero en un entorno de prueba con copias de tus datos, validamos los resultados con vos y recién después activamos la sincronización real, con capacidad de revertir. Además toda integración registra qué sincronizó, de modo que siempre hay trazabilidad de lo que pasó.

¿Qué pasa si un sistema se cae o falla la sincronización?

Las integraciones que entregamos manejan ese caso explícitamente: encolan lo pendiente, reintentan cuando el servicio vuelve y avisan si el problema persiste. Una integración que falla en silencio es peor que no tenerla, porque se sigue confiando en datos desactualizados sin saberlo.

¿Quién define cuál sistema tiene el dato correcto?

Lo definimos junto a vos antes de empezar, dato por dato. Para cada campo compartido uno de los sistemas es la fuente de verdad y el resto son reflejos. Es la decisión más importante del proyecto y suele ser la parte más valiosa, incluso antes de que exista código.

Empezar la conversación

Una llamada de 30 minutos.
Sin formularios largos.

Te responde un humano del equipo en menos de 24 horas.